Vanessa cruzó los brazos.

“Siempre ha sido dramático.”

Adrian los miró a ambos.

Había años de discusiones familiares detrás de esas palabras.

Viejos resentimientos.

Viejas humillaciones.

Decisiones antiguas que nadie quería discutir porque hablar de ellas significaba admitir lo que habían hecho.