Luego volvimos al edificio.
“¿Entonces por qué alguien añadió páginas?” preguntó.
Caroline no respondió.
Y ese silencio le decía más que cualquier explicación.
Luego volvimos al edificio.
“¿Entonces por qué alguien añadió páginas?” preguntó.
Caroline no respondió.
Y ese silencio le decía más que cualquier explicación.